27 de febrero de 2010

Frío


No sé exactamente qué es el mundo. No sé si una moneda. El tiempo. El frío que viaja entre mi mundo y este otro mundo que no es el mío y no sé a dónde pertenece. No sé quién es el responsable, porque ya... a qué buscar entre tanta indiferencia.

La mía es la peor, porque me toca. Me sabe ácida por las mañanas y siempre huele mal, por más jabón que emplee. No es que me duela, porque sé olvidar lo que me conviene.

Es sólo que me sabe mal que toque con las manos desnudas en estos cero grados del Nervión. Porque voy a lo mío, viajo en coche y me espera una comida caliente y agradable entre gentes amigas. Una desvergüenza.

No sé si una moneda...

20 de febrero de 2010

Mi otro yo

Hace tiempo que busco a Jacques, mi otro yo. Mi doble, mi fatiga, mi cruz. Ese tipo que no para de tocarme los cojones, perdonando la expresión. Ese que me obliga a preguntarme por qué el sol sale por donde sale y luego se olvida de recordarme que es mejor guardar la llave siempre en el mismo sitio. Suelo sorprenderlo obligándome a decir (literalmente) lo contrario de lo que pienso, que ya hay que ser retorcido, digo yo…

No confío en la medicina tradicional. Más que nada porque, en general, los médicos fuman como cosacos, beben como si sólo hubiera oxígeno en el alcohol y si los ves comer terminas por pensar que los obispos son gente moderada. Que ya es decir. Así que he recurrido a la “alternativa”.

Me han aconsejado a un tipo que no se parece mucho a un monje, pero es que reclamar ciertas cosas de un tuerto en los 120 kilos que vende lotería es pedir peras al olmo. Le he contado mi caso. Cuando se cansó de mi verborrea soltó el mensaje de forma más bien desabrida, como buen gurú. “Todo gira en torno al círculo”, dijo. Como miraba a las casas de enfrente cuando lo dijo, miré también hacia allá pero lo más que vi fue una oronda señora que sacudía las alfombras en camisón, lo cual me hizo pensar si hablaba conmigo o con ella. No me dio tiempo de aclarar nada porque el santo tenía una fila de clientes que flipas, así que me largué sin más. Volví la vista cuando oí algo parecido a “Todo gira en torno al triángulo”. Hablaba con un larguirucho que no se parecía nada a mí, así que pensé “a cada paciente según su condición”. Lógico.

El caso es que el otro día me pongo a dar vueltas alrededor de una fuente luminosa. No pongáis esa cara. Estoy empeñado en hacer video y como soy cabezón como yo solito hay momentos que parecería que estoy medio chalao. Pero no. Es por una buena causa. Y mira tú por donde... Bueno, mejor que lo veáis, ¿vale?


10 de febrero de 2010

Deputación



Rosa Díez vino a darse una vueltilla por aquí hace una temporada.
A decirnos que nuestra lengua no le interesaba.
Nula sorpresa, visto que la suya tampoco.
Algunos dicen que insinuó que el olor a mejillones que le llegaba del mar era poco español.
Y otros cuentan que cuando vio este banco estuvo a punto de denunciar a la Xunta por apología de la prostitución.
Es lo que tiene ir cuesta abajo...

3 de febrero de 2010

Moderación de comentarios

Parece que alguien se aburre y no ha encontrado mejor pasatiempo que llenar esto con sus exhibiciones de estupidez, así que me disculpáis pero tendré que moderar los comentarios. Elimino la contraseña anti-suplantación para que no sea muy coñazo.

27 de enero de 2010

Desierto



Se le perdió la sonrisa al girar la esquina, como si el estado de ánimo dependiera de cosas tan efímeras como una racha de aire frío. Internándose con paso lento en el mercado, fue registrando las voces, los ruidos, los olores, las luces que entraban desde la altura translúcida de la cubierta y el hedor de los restos del pescado.



Un tipo fornido y sin afeitar aspiró el humo del cigarrillo, lo colocó en la catapulta que formó con los dedos medio y pulgar y luego lo estrelló ante sus pies. Lo vio alejarse sin mirar atrás, con las manos sujetando la caja de pescado sobre las amplias espaldas, atento a las bromas de los que se cruzaban con él. Parecía conocer a toda la gente que inundaba el mercado.



A ese sí que lo quieren, se dijo. Después aspiró despacio lo que quedaba de su cigarrillo y dejó que se le escurriera entre los dedos, contemplando su caída por el abismo que mediaba entre el guante y el piso. Aterrizó sobre el cemento húmedo y dividido en pequeños cuadraditos, al lado de una cáscara de plátano.



No importa si te gusta o no. En cualquier caso, pensó, la vida requiere de algo más de energía.

22 de enero de 2010

Galicia trilingüe (J.L. Martín Palacín)

Digo yo: a lo mejor todo consiste en ser sensatos. Es decir, en practicar eso que se llama sentido común. Observo asombrado como un presidente cuyos padres han nacido en Os Peares intenta expulsar al gallego de las escuelas, mientras los de fuera tratan de echar una mano. Esperanzador lo de estos. Repugnante, lo de aquel.


http://www.xornal.com/opinions/2010/01/22/Opinion/galicia-trilingue/2010012200101300652.html

(Digo yo: a ver si resulta que J.L. Martín Palacín es uno de esos extremistas monolingües de los que habla nuestro inefable Feijóo... )

20 de enero de 2010

¿Periodistas?




Al hilo del follón que la Xunta del PP ha montado con su borrador de decreto sobre "Plurilingüismo", algún insigne periodista ha decidido ayudar. Don Miguel Pardo, columnista de Xornal, diario gallego que aspira a ocupar el lugar de la casposa Voz de Galicia, decide contarnos qué ocurre al respecto en algún centro de enseñanza de A Coruña. Y se nos descuelga con esta llamativa afirmación:

"El bilingüismo es, entre los maestros, ejemplar. Hablan en gallego y contestan en castellano, hablan en castellano y contestan en gallego. Sin problemas."

Ciertamente es difícil dar crédito al hecho de que un profesional del periodismo se permita rebuznar de tan estridente manera. Cada vez está más claro que lo que nos a a asfixiar bien pronto, es la ignorancia. Llueve ignorancia. Hay vendavales, huracanes, diluvios, verdaderos hartazgos de ignorancia.


A última hora dejé un comentario ciertamente ácido, pero correcto en las formas, que no les habrá gustado. Venía a decirles que más vale informarse antes de echar la lengua a pastar (obviamente en términos mucho más correctos) y concluía afirmando que los diarios son parte del problema.


Que no les gustara es bastante lógico y normal. Con lo que no contaba yo es con que no lo publicaran siquiera. Se ve que las nuevas formas del periodismo gallego están lejos de cristalizar. Definitivamente los medios de comunicación no son ya una parte del problema. Son un problema en sí mismo y más vale ponerle solución antes de que la cosa degenere más, si es que eso es posible.


El artículo en cuestión, por si queréis examinarlo en detalle:

http://www.xornal.com/artigo/2010/01/18/unknown/galego-nos-centros-onde-problema-non-entende-leis/2010011821272100153.html

La viñeta la he bajado de la red, pero lamentablemente desconozco la autoría.