1 de febrero de 2011
El espejo
17 de octubre de 2010
Flor
Te regalo una flor diminuta, del color de la paja y del sol, perdida entre otras muchas como ella, y sin embargo luminosa, diáfana, irrepetible.
Te la doy para que recuerdes que siempre hay muchas a tu alrededor, y poco importa si nos fijamos o no en su humilde apariencia de cosa-que-no-sirve.
22 de junio de 2010
Caos
6 de abril de 2010
Inexplicable
14 de diciembre de 2009
Doña
Un día me tomarán por loco. Y no me importará porque no sé si acabo de reconocer eso que llaman cordura. De hecho espero que lo que tengo de chalao sea más importante y hasta el momento así se ha revelado. Es lo que hace que me nazcan las sonrisas. También lo que me permite ver algó más allá de la pituitaria. Es muy de agradecer.
Permanecer cuatro o cinco minutos, o seis o siete, encaramado en lo anto de un poste acechando a un pacífico bicho ayuda a que te tomen por chalao. Y el pacífico bicho debe pensar algo parecido porque le asoma una expresión burlona nada disimulada. Este tio está como una regadera. Sí, doña, pero usted no se me escapa. Hay que ver lo raro que son estos humanos. Lo que usted diga, pero siga avanzando porfis. Tranquilamente, no hay prisa.
Un eco de pasos a la espalda. Inmovilidad total. Se alejan. Aparece un insecto deambulando estúpidamente por los alrededores de la grieta donde se oculta el saurio. A dónde vas, alma cándida... Confirmado: las lagartijas comen insectos. No los degustan. Se los tragan y luego se relamen concienzudamente, lascivamente casi. Y se quedan tan contentas que se olvidan del humano que acecha en el exterior. Clic. (metallic ;)). Te pillé.
No es fácil captar toda esa hermosa perfección de la piel con el macro porque la profundidad de campo es mínima y el menor movimiento arruina la toma irremediablemente. Pero ha habido suerte. Se la ve espléndida, hermosa. El resultado de millones de años de evolución a unos centímetros, perfecto, complejo, lleno de matices, inimitable.
Muchas gracias, doña. Y buen provecho.
11 de diciembre de 2009
10 de diciembre de 2009
9 de noviembre de 2009
Fuente
22 de septiembre de 2009
Círculos
4 de agosto de 2009
29 de abril de 2009
Amenaza
Una foto es una foto y sus circunstancias. Lo dice uno que entiende poco de fotos pero bastante de circunstancias.7 de abril de 2009
Invierno
Hubo un tiempo de arroz, lágrima y vino
de relojes parados en la aurora
Hubo un alud de pétalospalabras
un retumbar de vientos en las manos
Una noche de besos que se murieron nunca
y un siempre que murió a las poquitas horas
Luego vino un invierno de rama enmarañada
Y aún así sigo aquí, sumando el tiempo.
24 de noviembre de 2008
Castiñeiros
13 de octubre de 2008
Lo tengo todo
No necesito el rumor aparente y vano del tesoro que tantos buscan con tanto tesón, casi furiosamente. Quizás con irme conociendo me baste para llegar feliz al puerto de mis días. No sé por qué se me ha concedido el privilegio de entender que el insignificante brillo de la hierba da calor y paz. Y es suficiente.
Me basta con sentir el frío de estas gotas menudas en la cara y conjurarlo con un gesto de las manos y agradecer después tener dos ojos para presenciar esto tan grande y al tiempo tan poca cosa. Agradecerlo a ningún dios, sino al cálido azar del tiempo, que no requiere de esfuerzos ni planes ni necesita de ningún tipo de protección.
Tan sólo estar aquí y ahora, acompañado del rumor fugaz de los coches que llegan y se alejan sin prestar atención. Y olvidar el paso de las horas mientras las nubes hacen camino incansables, prestándole al día un aroma de luces estremecidas, huidizas, siempre sorprendentes.
Y al entrar en el coche atender a tu voz compañera, protestar para romper el insoportable tufillo de la unanimidad, sortear con sonrisas algún reproche que ya se ha hecho familiar y luego mirarte y sentir que no se necesita nada más para entender el mundo que un poco de paciencia.
Y mirarte otra vez. Mirarte sin descansos, sin café de las doce, sin tentempiés, sin churros, mirarte hasta mañana. Cuando por fin te fijas, te nace una sonrisa iluminada de verde ecuatorial.
Y ya lo tengo todo.
30 de septiembre de 2008
Un recuerdo
Ellos han alzado la voz sin contemplaciones, han reído y hablado lo suficiente como para prohibir durante unas horas el silencio. La pareja ha conversado en voz baja, repasado con la vista las maderas recias y oscuras y observado con un asomo de censura en la mirada las demostraciones de una de las jóvenes, mientras ésta golpeaba la mesa con las manos haciendo patentes los efectos del alcohol.
Ha cesado repentinamente en sus demostraciones. De hecho ha permanecido en silencio hasta que han abandonado el comedor. Apenas se ha permitido un escueto "disculpen" cuando ha pasado al lado de la pareja. Una rubia bien vestida y de voz chillona que se ha incorporado al grupo más tarde ha acaparado de forma definitiva el espacio que ella ocupaba hasta ese momento. Una reina destronada cuya historia no conoceremos.
La pareja ha abandonado el local poco después. Han estado un rato esparciendo los ecos de su conversación en voz baja. Parecían disfrutar de una felicidad humilde, basada en las miradas, las sonrisas y el tacto de las manos, que han concretado en más de una ocasión. El reducido recinto ha agradecido la restauración del silencio de sus voces bajas y reposadas.
Nada de eso quedará aquí. Pero yo, el tipo de la cámara, he decidido quedarme con un recuerdo. E interpretado como una señal el hecho de que esta lámpara está justo a la altura de la vista. Rodeada de tonos imprevistos y accesible como una cereza en un camino absolutamente abandonado.
24 de septiembre de 2008
Magnitudes
Quizás podríamos ver el mundo, las cosas, en magnitudes diferentes.
Quizás.
Podríamos pensar que el enorme Júpiter puede ser contemplado como un simple átomo si nos alejamos los suficiente. Puede que esas partículas que desde aquí consideramos insignificantes encierren otro universo.
Infinito, inacabable.
No sé si incomprensible.
Esto que ahora vemos forma parte de otra cosa, pero no debe revelarse. Porque lo mataríamos al diluirlo en esa otra presencia. Puede que incluso fuéramos incapaces de verlo.














