24 de noviembre de 2008

Castiñeiros

Tres vigorosos ejemplares localizados en el mismo lugar donde las antiguas minas de oro de los romanos reciben miles de visitas al año: Las Médulas.
En realidad las minas apenas consiguen distraer la atención del conjunto de estos formidables vigías, longevos como es difícil de imaginar y capaces de sobrevivir a casi cualquier cosa, acaso con la excepción del fuego que tanto daño les ha hecho.
Huelga decir que pasear entre estas bellezas tiene un aquel de magia difícil de explicar y mucho más comprensible una vez se ha pasado por tan agradable experiencia.

4 comentarios:

xenevra dijo...

E a de segredos que deben agochar nas súas raíces!!!

Fugaz dijo...

La foto es genial, pero desde luego seguro no es comparable a estar ahí y como bien dices sentir esa magia de pasear entre ellos.

Bicos!

Paloma dijo...

Maravilla de foto y texto en que nos dejamos envolver.

Bicos, Siete.

Ane dijo...

Es tan preciosa la foto que entran ganas de caminar por el lugar. Parece que vayan a salir gnomos ocultos tras los grandes troncos de un momento a otro. Por que haberlos haílos ...

muxuk