17 de octubre de 2010

Flor





Te regalo una flor diminuta, del color de la paja y del sol, perdida entre otras muchas como ella, y sin embargo luminosa, diáfana, irrepetible.
Te la regalo porque es hermosa en su insignificancia, tan poca cosa que no hay con qué pagarla. 
Te la doy para que recuerdes que siempre hay muchas a tu alrededor, y poco importa si nos fijamos o no en su humilde apariencia de cosa-que-no-sirve.
Te prometo que vale tanto como el complejo mundo que un día levantamos y ahora se nos escapa  entre los sueños y la hojarasca de los días.
Te aseguro que esa pequeña flor es todo lo que en realidad tenemos.
Y es mejor que me creas.

2 comentarios:

xenevra dijo...

Temos a flor, temos os soños, temos o mundo construído e deconstruído unha e outra vez. Temos a voz e as mans. Temos a forza de sabérmonos; nós.
Precioso o texto, xenial a foto.
Beixiños

Rosg dijo...

Siempre tendremos algo si nuestros ojos estan atentos a mirar y nuestro corazón es abierto y generoso.
Nadie nos podrá robar la belleza. Solo nosotros mismos si nos negamos el placer de verla.