19 de octubre de 2007

Música y poesía

Supongo que tod@s hemos tenido esa hermosa sensación de recordar la música del pasado. Lo que oíamos cuando teníamos 18 años, ó 20, ó 30.... Es una sensación muy especial, pero hay otra incluso mejor. Hay músicas que llegan a olvidarse por no sé qué extrañas razones. El caso es que un buen día descubres de nuevo aquel vinilo, lo tomas en las manos, le quitas el polvo con los dedos sin que te importe en absoluto mancharte, y te quedas ahí, como alelado, pensando. “¡Mira lo que hay aquí!”

Hay músicas que llegan a amarse tanto que no es de extrañar que pasado el tiempo uno vuelva a sentir las mismas cosas, e incluso más. Como si el tiempo, en lugar de trabajar a favor del olvido, hubiera dejado un valor añadido. El por qué de semejantes reencuentros escapa un poco a la propia comprensión, a menos que sea uno tan pulcro que limpie la colección de discos cada cierto tiempo. Creo que no es frecuente.

Quizás habías estado hablando de poesía con alguien y de repente un sustantivo estalla entre las ya indisciplinadas neuronas y abre una puerta que había estado cerrada tanto tiempo. Ondas. Una palabra simple. Bonita también. Como rizada, sugerente, cálida. Una palabra que sugiere el movimiento del aire, del agua, de la vida...”en crespas ondas su caudal levanta”... José Martí, poeta de Cuba, enorme a decir de muchos.

Pablo Milanés, otro cubano de voz bellísima, tuvo la feliz idea de clavar esos versos en un vinilo que habré escuchado miles de veces, pero que por alguna razón nunca llegué a tener. El disco se llama Versos de José Martí, si no me equivoco, y es, a mi parecer, de lo que mejor que pueda escucharse cuando lo que se quiere oír son buenos versos y apenas una guitarra bien afinada. Esa sencillez en la producción apoya el verso de Martí de una forma inesperada. Un verso afilado, despiadado a veces, amoroso otras, humano hasta lo más profundo y siempre ansioso del fuego de la verdad. Un auténtico regalo.

http://www.trovadores.net/nd.php?NM=512&CN=14



1 comentario:

xenevra dijo...

e algunhas veces eses recordos son roubados; tomámolos doutras persoas e facemos nosa esa música que, tal vez, antes só tiña a connotación da súa letra do seu son e agora sumésmolle olores e sorrisos e tatareos e sabores e tardes de outuno e... tantas cousas que non sabemos se veñen do seu pasado ou do noso!!