27 de mayo de 2010

Terra




Teño unha terra nobre, fermosa, cumprida como poucas, verde coma un milagre, chea de luz e de misterio, de tebras e cantigas, acougada e fonda, vella e lanzal. Pode que repousada, ensimismada nunca.
Todo iso non o saben ver os meus governantes, pero iso é outra cousa.


Tengo una tierra noble, hermosa, colmada como pocas, verde como un milagro, llena de luz y misterio, de oscuridades y cantos, tranquila y honda, vieja y esbelta. Reposada quizás, ensimismada nunca.
Todo eso no lo saben ver mis gobernantes, pero eso es otra cosa.

8 comentarios:

Dilaida dijo...

Si que somos afortunados coa terra que temos; aos políticos elixímolos nós e están aí mentres nós queiramos que estean. O problema, penso eu, é que moitos galegos non queren, nin lle interesa mirar a Galicia, están acomplexados de ser galegos, renegan da terra pero viven a conta dela.

Isabel Martínez dijo...

Una tierra maravillosa sin duda.
Tranquilo, quienes gobiernan suelen estar ciegos, al menos para la hermosura.
Un abrazo.

Rosg dijo...

Tienes una tierra tal y como tú la describes y además en ella habitan personas de una magnífica sensibilidad, que hablan dulcemente un bello idioma, que han de ser interiormente hermosos aunque solo fuera porque abren los ojos cada día en medio de un paisaje tan hermoso como inolvidable.

Recuerdos de J. Un abrazo mío.

xenevra dijo...

temos unha terra que reborda nos ollos ata estourar amenceres; temos unha terra que sementa futuros nos beizos da historia.

zeltia dijo...

Precioso o que escribiches...
e a foto tamén!

Arturo Herrera dijo...

No con la frecuencia que debiera, vengo a saludar y leer.
'Tengo una tierra noble,... a pesar de los políticos. Misma historia en latitudes diferentes.
Un abrazo amigo.

bambu222 dijo...

Una tierra maravillosa, algún día es posible que vuelva.Ya sabemos que la mayoría de los políticos
parecen ocupados en otras cuestiones no tienen las sensibilidad para actuar y conservar las hermosuras que tenemos.

mel dijo...

Temos uma terra para a mirar,sen palabras no silencio dos pensamentos, con ollos cheos de amor.